El primer uso del signo
igualdad, la ecuación equivale a la notación moderna 14x+15=71, tomado de The Whetstone of Witte
de Robert Recorde (1557).
En matemáticas, una ecuación
es una igualdad entre dos expresiones algebraicas,
denominadas miembros, en las
que aparecen valores conocidos o datos,
y desconocidos o incógnitas, relacionados mediante operaciones
matemáticas. Los valores conocidos pueden ser números, coeficientes o constantes; y también variables cuya magnitud se
haya establecido como resultado de otras operaciones. Las incógnitas, representadas
generalmente por letras, constituyen los valores que se pretende hallar. Por
ejemplo, en la ecuación:

la variable
representa la incógnita,
mientras que el coeficiente 3 y los números 1 y 9 son constantes conocidas. La
igualdad planteada por una ecuación será cierta o falsa dependiendo de los
valores numéricos que tomen ambos miembros; se puede afirmar entonces que una
ecuación es una igualdad condicional,
en la que solo ciertos valores de las variables la hacen cierta.
Se llama solución de una ecuación a cualquier
valor individual de dichas variables que la satisfaga. Para el caso dado, la
solución es:
Resolver una ecuación es
encontrar su dominio solución,
que es el conjunto de valores de las incógnitas para los cuales la igualdad se
cumple. Todo problema matemático puede
expresarse en forma de una o más ecuaciones; sin embargo no todas las
ecuaciones tienen solución, ya que es posible que no exista ningún valor de la
incógnita que haga cierta una igualdad dada. En ese caso, el conjunto de
soluciones de la ecuación será vacío y se dice que la ecuación no es resoluble.
De igual modo, puede tener un único valor, o varios, o incluso infinitos valores, siendo cada uno de ellos una solución particular de la ecuación. Si
cualquier valor de la incógnita hace cumplir la igualdad (esto es, no existe
ningún valor para el cual no se cumpla) la expresión se llama identidad.nota 2
Introducción
De manera más general, una
ecuación tendrá la forma
donde F, G son operadores y a, b pueden ser valores numéricos, variables o
funciones (en este último caso se tiene una ecuación funcional). Por
ejemplo, la ecuación real (donde las incógnitas están sobre los números reales):
tiene por soluciones o raíces el conjunto infinito de
valores
Siendo i un número entero.
Uso de ecuaciones
La ciencia utiliza ecuaciones
para enunciar de forma precisa leyes; estas ecuaciones expresan relaciones
entre variables. Así, en física, la ecuación de la dinámica de Newton relaciona
las variables fuerza F, aceleración a y masa m: F = ma. Los valores que son
solución de la ecuación anterior cumplen la primera ley de la mecánica de
Newton. Por ejemplo, si se considera una masa m = 1 kg y una aceleración a = 1
m/s, la única solución de la ecuación es F = 1 Kg·m/s = 1 Newton, que es el
único valor para la fuerza permitida por la ley.
El campo de aplicación de las
ecuaciones es inmenso, y por ello hay una gran cantidad de investigadores
dedicados a su estudio.
Tipos de ecuaciones
Las ecuaciones pueden
clasificarse según el tipo de operaciones necesarias para definirlas y según el
conjunto de números sobre el que se busca la solución. Entre los tipos más
frecuentes están:
- Ecuaciones algebraicas
- Polinómicas o polinomiales
- De primer grado o lineales
- De segundo grado o cuadráticas
- Racionales, aquellas en las que uno o ambos miembros se expresan como un cociente de polinimios
- Ecuaciones trascendentes, cuando involucran funciones no polinómicas, como las trigonométricas, exponenciales, etc.
- Diofánticas o diofantinas
- Ecuaciones diferenciales
- Ecuaciones integrales
Definición general
Dada una aplicación
y un elemento
del conjunto
, resolver una ecuación consiste en encontrar todos los elementos
que verifican la expresión:
. Al elemento
se le llama incógnita. Una solución de la ecuación es cualquier elemento
que verifique
.
El estudio de las ecuaciones
depende de las características de los conjuntos y la aplicación; por ejemplo,
en el caso de las ecuaciones diferenciales, los elementos del conjunto
son funciones y la aplicación
debe incluir alguna de las
derivadas del argumento. En las ecuaciones matriciales, la incógnita es una
matriz.
La definición que se ha dado
incluye las ecuaciones de la forma
, pues, si
es un grupo basta con definir
la aplicación
y la ecuación se transforma en
.
Conjunto de soluciones
Dada la ecuación
, el conjunto de soluciones de
la ecuación viene dado por
, donde
es la imagen inversa de
. Si
es el conjunto vacío, la ecuación
no es soluble; si tiene sólo un elemento, la ecuación tendrá solución única; y
si
posee más de un elemento,
todos ellos serán soluciones de la ecuación.
En la teoría de ecuaciones diferenciales,
no se trata sólo de averiguar la expresión explícita de las soluciones, sino
determinar si una ecuación determinada tiene solución y esta es única. Otro
caso en los que se investiga la existencia y unicidad de soluciones es en los sistemas de ecuaciones lineales.
Casos particulares
Una ecuación diofántica es
aquella cuya solución sólo puede ser un número entero, es decir, en este caso
. Una ecuación funcional es
aquella en la que algunas de las constantes y variables que intervienen no son
realmente números sino funciones; y si en la ecuación aparece algún operador diferencial se
llama ecuación diferencial.
Cuando
es un cuerpo y
un polinomio, se tiene ecuación algebraica
polinómica.
En un sistema de ecuaciones lineales,
el conjunto
es un conjunto de vectores
reales y la función es un operador lineal.
Existencia de soluciones
En muchos casos -por ejemplo
en las ecuaciones diferenciales-, una de las cuestiones más importantes es
determinar si existe alguna solución, es decir demostrar que el conjunto de
soluciones no es el conjunto vacío. Uno de los métodos más corrientes para
lograrlo consiste en aprovechar que el conjunto
tiene alguna topología. No es
el único: en los sistemas de ecuaciones reales, se recurre a técnicas
algebraicas para averiguar si el sistema tiene solución. No obstante, el
álgebra parece que carece de recursos siquiera para asegurar la existencia de
soluciones en las ecuaciones algebraicas: para asegurar que toda ecuación
algebraica con coeficientes complejos tiene una solución hay que recurrir al
análisis complejo y, por lo tanto, a la topología.
Ecuación algebraica
Artículo principal: Ecuación algebraica.
Una ecuación algebraica,
polinómica o polinomial es una igualdad entre dos polinomios. Por ejemplo:
Forma canónica
Realizando una misma serie de
transformaciones en ambos miembros de una ecuación, puede conseguirse que uno
de ellos se reduzca a cero. Si además se ordenan los términos según los
exponentes a los que se encuentran elevadas las incógnitas, de mayor a menor,
se obtiene una expresión denominada forma
canónica de la ecuación. Frecuentemente suele estudiarse las ecuaciones
polinómicas a partir de su forma canónica, es decir aquella cuyo primer miembro
es un polinomio y cuyo segundo miembro es cero.
En el ejemplo dado, sumando
2xy y restando 5 en ambos miembros, y luego ordenando, obtenemos:
Grado
Se denomina grado de una ecuación polinomial al
mayor exponente al que se encuentran elevadas las incógnitas. Por ejemplo
Es una ecuación de tercer
grado porque la variable x se
encuentra elevada al cubo en el
mayor de los casos.
Las ecuaciones polinómicas de
grado n de una sola variable
sobre los números reales o complejos, pueden resolverse por el método de los
radicales cuando n < 5 (ya
que en esos casos el grupo de Galois asociado a
las raíces de la ecuación es soluble). La solución de la ecuación de segundo grado es
conocida desde la antigüedad; las ecuaciones de tercer y cuarto grado se
conocen desde los siglos XV y XVI, y usan el método de radicales. La solución
de la ecuación de quinto grado no puede hacerse mediante el método de
radicales, aunque puede escribirse en términos de la función theta de Jacobi.
Ecuación de primer grado
Se dice que una ecuación
polinomial es de primer grado cuando la variable (aquí representada por la
letra x) no está elevada a ninguna potencia, es decir que su exponente es 1.
Las ecuaciones de primer grado
tienen la forma canónica:
con a diferente de cero.
Su solución es sencilla: 
Resolución de ecuaciones de primer grado
Las ecuaciones polinómicas de
primer grado se resuelven en tres pasos: transposición, simplificación y
despeje, desarrollados a continuación mediante un ejemplo.
Dada la ecuación:
Transposición
Primero se agrupan todos los monomios que incluyen la incógnita x en uno de los miembros de la ecuación, normalmente en el
izquierdo; y todos los términos independientes (los que no tienen x o la incógnita del problema) en el otro
miembro. Esto puede hacerse teniendo en cuenta que:
Si se suma o se resta un mismo monomio en los dos
miembros, la igualdad no varía.
|
En términos coloquiales, se
dice que: si un término está sumando
(como 16x en el miembro de la derecha) pasa
al otro lado restando (−16x a la izquierda); y si está restando (como el −9 de la izquierda), pasa al otro lado sumando (+9 a la
derecha)
La ecuación quedará entonces
así:
Como puede verse, todos los
términos que poseen la variable x
han quedado en el primer miembro (a la izquierda del signo igual), y los que no
la poseen, por ser sólo constantes numéricas, han quedado a la derecha.
Simplificación
El siguiente paso es convertir
la ecuación en otra equivalente más simple y corta. Si se efectua la
simplificación del primer miembro:
Y se simplifica el segundo
miembro:
La ecuación simplificada será:
Despeje
Ahora es cuando se llega al
objetivo final: que la incógnita quede aislada en un miembro de la igualdad.
Para lo cual se recuerda que:
En términos coloquiales: Para despejar la x, si un número la está
multiplicando (Ej: 5x) y no hay
ningún otro término sumando o restando en ese mismo miembro, se pasa dicho
número al otro lado dividiendo (n/5) sin cambiar su signo. Y si
un número la está dividiendo (Ej: x/2), entonces se lo pasa al otro lado multiplicando
(n×2) sin cambiar su signo.
Al pasar el 5 dividiendo al
otro lado, lo que estamos haciendo en realidad es dividir ambos miembros entre
5. Entonces, en el miembro donde estaba el 5 obtenemos 5/5, que se anula
quedando sólo la x (decimos que el 5 que multiplicaba desaparece del primer miembro). En el otro lado, en cambio, el 5
que agregamos dividiendo no puede anularse (decimos que aparece dividiendo como si hubiera pasado de un lado a otro con la operación convertida en su inversa).nota 3
Volviendo al ejemplo, debemos
entonces pasar el número 95 al
otro miembro y, como estaba multiplicando, lo hará dividiendo, sin cambiar de
signo:
El ejercicio está teóricamente
resuelto, ya que tenemos una igualdad en la que x equivale al número 525/95. Sin embargo, debemos
simplificar.
Se puede resolver la fracción
(numerador dividido entre denominador) si el resultado fuera exacto; pero como
en este caso es decimal (525:95 = 5,5263157894737) se simplifica y ésa es la
solución:
Ejemplo de problema
Pongamos el siguiente
problema: el número de canicas que tengo, más tres, es igual al doble de las
canicas que tengo, menos dos. ¿Cuántas canicas tengo? El primer paso para
resolver este problema es expresar el enunciado como una ecuación:
Donde x es la incógnita:
¿cuántas canicas tengo?
La ecuación se podría leer
así: El número de canicas que tengo, más tres que me dan, es igual al doble de
mis canicas, quitándome dos.
El enunciado está expresado,
pero no podemos ver claramente cuál es el valor de x; para ello se sigue este
procedimiento: Primero se pasan todos los términos que dependen de x al primer
miembro y los términos independientes al segundo. Para ello tenemos en cuenta
que cualquier término que se cambia de miembro cambia también de signo. Así
obtenemos:
Que, simplificado, resulta:
Esta expresión nos lleva a una
regla muy importante del álgebra, que dice que si modificamos igualmente ambos
miembros de una ecuación, el resultado es el mismo. Esto significa que podemos
sumar, restar, multiplicar, dividir, elevar y radicar los dos miembros de la
ecuación por el mismo número, sin que ésta sufra cambios. En este caso, si
multiplicamos ambos miembros por -1 obtendremos:
El problema está resuelto.
Ecuación de segundo grado
Artículo principal: Ecuación de segundo grado.
Las ecuaciones polinómicas de
segundo grado tienen la forma canónica
Donde a es el coeficiente del término
cuadrático (aquel en que la incógnita está elevada a la potencia 2), b es el coeficiente del término lineal (el que tiene la
incógnita sin exponentes, o sea que está elevada a la potencia 1), y c es el término independiente (el que no depende de la variable, o sea
que está compuesto sólo por constantes o números) Todas las ecuaciones de
segundo grado tienen dos soluciones, las cuales pueden coincidir. Cuando esta
ecuación se plantea sobre
siempre se tienen dos
soluciones:
Obviamente la condición para
que la ecuación tenga solución sobre los números reales
se requiere que
y para que tenga soluciones
sobre los números racionales
se requiere
.
Operaciones admisibles en una ecuación
Frecuentemente en el
tratamiento de ecuaciones con números reales o complejos es necesario
simplificar, reagrupar o cambiar de forma la ecuación para poder resolverla más
fácilmente. Se conoce que bajo ciertas operaciones el se mantiene la igualdad y
el conjunto de soluciones no cambia aunque la forma de la ecuación sea
diferente. Entre las operaciones de álgebra elemental que no alteran el
conjunto de soluciones están están:
- Sumar cualquier número a ambos lados de la ecuación.
- Restar cualquier número a ambos lados de la ecuación.
- Dividir entre un número real diferente de cero ambos lados de la ecuación.
- Multiplicar por cualquier número ambos lados de la ecuación.
- Si f inyectiva se puede aplicar a cada uno de los dos miembros de la ecuación.
Otras dos operaciones respetan
la igualdad pero pueden alterar el conjunto de soluciones:
- Simplificar dividiendo factores comunes presentes en ambos lados de una ecuación. Si estos factores contienen no sólo números sino también variables esta operación debe aplicarse con cuidado porque el conjunto de soluciones puede verse reducido. Por ejemplo, la ecuación y·x = x tiene dos soluciones: y = 1 y x = 0. Si se dividen ambos lados entre "x" para simplifcarla se obtiene la ecuación y = 1, pero la segunda solución se ha perdido.
- Si se aplica una función no inyectiva a ambos lados de una ecuación, la ecuación resultante puede no tener un conjunto de soluciones más grande que la original.
Tipos de ecuación algebraica
Una ecuación algebraica en x contiene solo expresiones algebraicas,
como polinomios, expresiones racionales, radicales y otras. Una ecuación de
este tipo se llama ecuación condicional
si hay números en los dominios de las expresiones que no sean soluciones; por
ejemplo, x^2= 9 es condicional porque el número x=4 (y otros) no es una
solución. Si todo número de los dominios de las expresiones de una ecuación
algebraica es una solución, la ecuación se llama identidad.
Historia
Antigüedad
Ya en el siglo XVI aC. los
egipcios resolvían problemas cotidianos que tenían que ver con la repartición
de víveres, de cosechas y de materiales que eran equivalentes a resolver ecuaciones algebraicas simples de
primer grado; como la notación algebraica no existía usaban un método iterativo
aproximado llamado el "método de la falsa posición".
Los matemáticos chinos de
principios de nuestra era escribieron el libro "El Arte del cálculo"
en el que plantearon diversos métodos para resolver ecuaciones algebraicas de
primero y segundo grado, así como sistemas de dos ecuaciones con dos
incógnitas.
El matemático griego Diofanto de Alejandría
publicó su Aritmética en el siglo III tratando las ecuaciones de primer y
segundo grado; fue uno de los primeros en utilizar símbolos para representar
las ecuaciones. También planteó las ecuaciones con soluciones enteras, llamadas
en su honor ecuaciones diofánticas.1
Siglos XV - XVI
Pasada la “edad oscura”
medieval, el estudio de las ecuaciones algebraicas experimenta un gran impulso.
En el siglo XV estaban a la orden del día los desafíos matemáticos públicos,
con premios al vencedor; así, un desafío famoso enfrentó a dos matemáticos a
resolver ecuaciones de tercer grado, el vencedor fue Niccolò Fontana Tartaglia,
experto algebrista.
Sobre mediados del siglo XVI
los matemáticos italianos Girolamo Cardano y Rafael Bombelli descubrieron que para poder resolver todas las
ecuaciones de segundo, tercero y cuarto grado el uso de los números imaginarios era
indispensable. Cardano, enemigo acérrimo de Tartaglia, también halló métodos de
resolución de ecuaciones de cuarto grado.
En el mismo siglo el
matemático francés René Descartes popularizó
la notación algebraica moderna, en la cual las constantes están representadas
por las primeras letras del alfabeto, a, b, c, … y las variables o incógnitas
por las últimas, x, y, z. En esta época se enuncian problemas de ecuaciones que
sólo han sido resueltos actualmente, algunos que sólo recientemente se han
resuelto; entre ellos tenemos el último teorema de Fermat,
uno de los teoremas más famosos de la matemática, que no fue demostrado hasta
1995 por Andrew Wiles y Richard Taylor.
Siglos XVII-XVIII
En el siglo XVII Newton y Leibniz publican los primeros métodos de resolución de las ecuaciones diferenciales
que aparecen en los problemas de la dinámica. Probablemente el primer libro sobre estas ecuaciones
fue “Sobre las construcciones de ecuaciones diferenciales de primer grado” de
Gabriele Manfredi (1707). Durante el siglo XVIII matemáticos ilustres como Leonhard Euler, Daniel Bernoulli, Joseph Lagrange y Pierre Laplace
publican resultados sobre ecuaciones
diferenciales ordinarias y ecuaciones en derivadas
parciales.
Época moderna
A pesar de todos los esfuerzos
de las épocas anteriores, las ecuaciones algebraicas de quinto grado y
superiores se resistieron a ser resueltas; sólo se consiguió en casos
particulares, pero no se encontraba una solución general. A principios del
siglo XIX Niels Henrik Abel demostró
que hay ecuaciones no resolubles; en particular mostró que no existe una
fórmula general para resolver la ecuación de quinto grado; acto seguido Évariste Galois demostró, utilizando su teoría de grupos, que
lo mismo puede afirmarse de toda ecuación de grado igual o superior a cinco.
Durante el siglo XIX las
ciencias físicas utilizan en su formulación ecuaciones diferenciales en
derivadas parciales y/o ecuaciones integrales, como es el caso de la electrodinámica de James Clerk Maxwell, la mecánica hamiltoniana o la
mecánica de fluidos. El
uso habitual de estas ecuaciones y de los métodos de solución lleva a la
creación de una nueva especialidad, la física matemática.
Ya en el siglo XX la Física
Matemática sigue ampliando su campo de acción; Schrödinger, Pauli y Dirac formulan ecuaciones diferenciales con funciones
complejas para la mecánica cuántica. Einstein utiliza ecuaciones
tensoriales para su Relatividad General. Las
ecuaciones diferenciales tienen también un amplio campo de aplicación en teoría económica.
Debido a que la mayoría de
ecuaciones que se presentan en la práctica son muy difíciles o incluso
imposibles de resolver analíticamente, es habitual utilizar métodos numéricos para
encontrar raíces aproximadas. El desarrollo de la informática posibilita
actualmente resolver en tiempos razonables ecuaciones de miles e incluso
millones de variables usando algoritmos numéricos.
MATERIAL ADICIONAL


No hay comentarios:
Publicar un comentario